miércoles, 5 de diciembre de 2018

Juicio del Chapo: Defensa desnuda bondades del acuerdo de cooperación del testigo de la fiscalía

La defensa de Joaquín Guzmán Loera, alias "El Chapo", intentó hoy desacreditar el testimonio del testigo Germán Rosero, un abogado colombiano que actuaba de enlace entre cárteles, cuestionando su honestidad y también su memoria.

La representación legal de Guzmán acorraló al testigo de la fiscalía, obligándolo a confesar que no ha pagado ni un día de cárcel desde que se entregó a las autoridades en junio de 2009, tras haber pertenecido al cártel del Norte del Valle y que el gobierno de los Estados Unidos no le confiscó ninguna propiedad, cuentas bancarias y dinero en efectivo que, según el abogado Eduardo Balarezo, superaban los USD 5.058.000,00.

Germán Rosero es un abogado colombiano, que fue defensor público y que luego pasó a trabajar con Juan Carlos Ramírez, alias “Chupeta”. Desde junio de 2009 colabora las autoridades estadounidenses entregando información sobre los negocios de narcotráfico de los carteles mexicanos y colombianos.

En el interrogatorio de la defensa, Balarezo sacó la declaración jurada que Rosero entregó a la fiscalía al momento de firmar su acuerdo de cooperación que incluyó varias cuentas bancarias en Estados Unidos y México, bienes inmuebles y dinero en efectivo, riquezas que nunca fueron confiscada y congeladas por las autoridades norteamericanas.

La defensa reveló al jurado que Rosero en 2009 tenía una cuenta en el Bank Of America, sucursal Balas Harbour Florida con un saldo de USD 500.000,00; otra en la sucursal de la misma institución financiera en Boca Ratón, Florida con USD15.000,00; una en Banamex con USD 30.000,00; Banco Ma de México USD 8.000.00, las cuentas en la banca mexicana estaban a nombre de Juan Manuel Organista, que era el falso nombre con que se identificaba en México.

Balarezo también mostró al jurado una hoja donde Rosero decía tenía en efectivo USD 550.000,00.

— ¿Usted no entregó ese dinero? ¿Usted hizo con ese dinero lo que quiso porque el gobierno no se lo congeló?

— Sí —respondió el testigo.

Rosero tenía varias propiedades inmobiliarias, una de ellas era una casa en Guadalajara, la cual está valorada en USD 400.000,00; otra residencia en Colima que costaba USD 180.000,00; un apartamento en Puerto Vallarta a un costo de USD 430.000,00. Asimismo, en Colombia, en la ciudad de Calí, poseía una que costaba USD 200.000,00. Ninguna de estas propiedades les fue confiscada. La fecha de la declaración jurada es julio de 2008.

Balarezo destacó que luego que se declaró culpable en 2009, apenas pagó a la fiscalía USD 100.000,00 y jamás entregó los documentos de propiedad. 

Del mismo modo, el testigo contestó afirmativamente cuando el defensor de Guzmán le preguntó si había vendido las propiedades en México por un monto de USD 1.500.000,00 y si había enviado ese dinero mediante transferencias desde México a Colombia a nombre de su esposa.

— ¿Usted no reveló esas transferencias a la fiscalía? —inquirió el abogado.

El abogado también cuestionó a Rosero por dos vehículos Toyota (Sienna y Land Cruiser) y una motocicleta BMW.

— ¿Usted se quedó con ellos? ¿Compró nuevos carros? 
— Sí —dijo el hombre.

Líos de faldas con el sobrino de Pablo Escobar

En el contrainterrogatorio de la defensa del Chapo Guzmán, salió a relucir que cuando Germán Rosero era joven, había tenido un lío de faldas con otro narcotraficante colombiano llamado Juan Carlos Ortiz Escobar, alias “Cuchilla”, quien es sobrino de célebre capo Pablo Escobar, líder del cártel de Medellín, quien está cumpliendo 25 años fallecido.
Balarezo preguntó si “Cuchilla” lo había querido matar [al testigo] porque le gustó Claudia Bedoya, a lo que Rosero respondió que no, que él tenía una novia, Ana Agudelo, y que luego de que ambos habían terminado su relación con ella, la joven había empezado una relación con Cuchilla, quien estaba celoso. 
“¿Ese no es un cuento que se inventó usted?”, preguntó Balarezo a lo que el exnarcotraficante  respondió que estaba celoso, pero que él se fue de Cali a Bogotá. Comentó que no sabía que Cuchilla lo había mandado matar por otras razones distintas a la de su trabajo como abogado público.

Testaferro de Chupeta

El agresivo abogado del Chapo Guzmán preguntó a Rosero si era el testaferro de Juan Carlos Ramírez Abadía y esto lo negó rotundamente.

— ¿Entonces usted trabajaba para Chupeta como pagador de sobornos a funcionarios del gobierno, policías de la prisión, senadores, representantes?

Respondió que sí había pagado coimas por órdenes del exlíder del cártel del Norte del Valle cuando estaba en prisión en 1996.

Las "putas" 

Seguidamente, Balarezo le consultó acerca de si el pago de sobornos estaba destinado a asegurarle a Chupeta mejor calidad de vida en la cárcel.

— ¿Le tenía que llevar alcohol, buena comida, y "putas" a la prisión?
El testigo respondió que personalmente no llevó alcohol y que había sobornado a los oficiales para que Ramírez Abadía recibiera visitas especiales, entre quienes se encontraban dos o tres parejas permanentes a quienes se les permitía permanecer en el lugar por más tiempo, "esas tres parejas no eran prostitutas" aclaró Rosero. 

Sobornos a congresistas

Rosero admitió haber pagado a cada uno de los senadores colombianos USD 100.000,00 y a los representantes USD 42.000.00 para que aprobaran la figura de la extradición sin retroactividad, de tal manera que los narcos que estaban en proceso se beneficiaran de la norma. 
El testigo sostuvo que los pagos se hacían desde una habitación de un hotel que alquilaba para recibir a los legisladores que buscaban sus coimas en sobres. "Fueron como 5 o 6 millones".

Secuestro ordenado por el Chapo

Durante el interrogatorio de la fiscalía, Germán Rosero confirmó que  en ciudad de México 'el Chapo' Guzmán había ordenado el secuestro de dos hombre del cártel del Norte del Valle liderado por Juan Carlos Ramírez Aladía. "Por un error del 'Gordo' ordenaron el secuestro de Juan Carlos Ortiz Escobar 'Cuchilla' y de Sergio Ramírez 'Pechuga'.

Encuentros con Guzmán

Rosero informó al jurado que se había reunido con el acusado  7 ó 8 veces. A finales de febrero de 2002 fue a verlo en una casa finca en Culiacán y que ese encuentro se había dado gracias a los oficios de Alfredo Vasquez que era uno de los hombres de Guzmán. Comentó que desconocía si esa propiedad donde se reunieron era del Chapo.

Ese rancho con una puerta de madera muy bonita se encuentra en las montañas, en la sierra en el llamado "Triángulo dorado", conformado por los estados de Sinaloa, Durango y Chihuaha y la reunión fue en una palapa, término usado para describir a una enramada. 

El testigo afirmó que para aquel tiempo el Chapo estaba vestido con ropa normal y una gorra de beisbol y que su gente estaba armadas con fusiles AK-47 y pistolas.

Comentó que él estaba cumpliendo una orden de Sergio Ramírez y Juan Carlos Ramírez para que hablara de envíos de cocaína y le dijeron que Guzmán era muy efectivo en el transporte de drogas desde México a Estados Unidos. Rosero dijo que le había comunicado al acusado que querían enviar unos 2 mil kilos de cocaína por lanchas rápidas y que la droga fuera recibida en la playa.

Acotó que en ese momento, se había ordenado desde Colombia que la droga del cártel del Norte del Valle solo fuera llevada a México y no Estados Unidos "Solo hablamos de la intención y que luego haríamos el envío".

Hubo otras reuniones y conversaciones teléfonos con Guzmán y contó que luego se habían mandado exitosamente algunos de los cargamentos. En julio de 2002 llegó exitosamente la droga a México.


Rosero alias "Barbas" aseguró que una de esas ocasiones  que se juntó con Guzman fue en el rancho de los hermanos Beltrán Leyva. En ocasiones el acusado vestía traje camuflado.

BID prorrogó desembolsos a Corpoelec a condición de ajustar el proyecto de modernización del Guri y pagar deuda a contratista

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) prorrogó hasta finales de este año el programa de desembolsos del préstamo concedido a Venezuela a través de la Corporación Eléctrica Nacional para la modernización del Guri, sólo a cambio de que Corpoelec acometiera una serie de ajustes al proyecto y honrara una deuda que mantenía con una de las contratistas.

Ya en ocasión anterior, advertimos en estas páginas que el BID se negaba a hacer los desembolsos para este proyecto en razón de los múltiples vicios e irregularidades que presenta y que han contribuido a agravar la situación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN)[1].

Entre las irregularidades que se han advertido en el citado proyecto está el hecho de que, supuestamente, el contrato se habría suscrito con el interés de favorecer a una empresa china, a saber, Dongfang Electric Machinery Co. Ltd (DFEM)[2] [3].

Asimismo advertimos en esa oportunidad que, de acuerdo a nuestras fuentes, se procuraba incrementar el precio del contrato en dólares el cual, en principio, era USD 1.310 millones, un bajo monto con el que se buscaba amarrar la negociación para luego proceder a su aumento. Y es que, de acuerdo a los informantes, en esta obra presuntamente habían privado más los intereses económicos que la necesidad de solventar el grave problema eléctrico que enfrenta la sociedad venezolana.

Lo que reza el documento del BID

El 19 de diciembre de 2017, Marlene Zoraida Arguello, representante encargada en Venezuela del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), dirigió la comunicación signada con la referencia CVE-351/2017 a Raquel Hernández, jefa de la Oficina Nacional de Crédito Público del Ministerio del Poder Popular de Economía y Finanzas, en respuesta a una solicitud de prórroga formulada a la institución financiera por esta última en fecha 15 de diciembre de 2017 (comunicación N° 455). Desde el despacho gubernamental se procuraba extender el plazo de desembolsos del contrato de préstamo para la “Rehabilitación de las unidades 1 a 6 de casa de máquinas de la Central Hidroeléctrica ‘Simón Bolívar’ (Guri)-2429/OC-VE” que al momento del pedido se encontraba próximo a vencerse, a saber, el 30 de diciembre del citado año 2017.

Venezuela, a través de Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) recibió recursos del BID para financiar conjuntamente el costo del citado proyecto de rehabilitación de las unidades de la casa de máquinas del Guri bajo el contrato de préstamo N° 2429/OC-VE, como se apuntó arriba y la estatal eléctrica venezolana se proponía usar parte de los fondos recibidos para efectuar los pagos de gastos elegibles en virtud del contrato.
“El objetivo del proyecto es repotenciar las unidades generadoras 1 a 6 de la casa de máquinas I de la central, modernizando todo el equipamiento eléctrico y mecánico asociado a las unidades y aumentando la capacidad de generación de las unidades 1 a 3 de 185 MW a 270 MW, y de las unidades 4 a 6 de 220 MW a 370 MW, lo que representa 705 MW adicionales al Sistema Eléctrico Nacional. Así mismo, se modernizarán los sistemas auxiliares eléctricos y mecánicos comunes principales de toda la casa de máquinas I, y el sistema de control para las diez (10) unidades y el centralizado. El proyecto también incluye la modernización de los dos patios de 230 kV y 400kV de la subestación eléctrica Gurí A, asociada a la casa de máquinas I, pasando de tecnología convencional con aislamiento en aire a subestaciones encapsuladas con aislamiento en gas SF6; las mejoras arquitectónicas de la Casa de Máquinas I; y el manejo ambiental relacionado con el proyecto. Actualmente el proyecto se encuentra en su fase de implementación con la ejecución del contrato para la modernización de las unidades 1 a 6 y de los sistemas auxiliares eléctricos y mecánicos”[4].

Este proyecto de modernización del Guri conllevaba una serie de etapas o procesos por parte de Corpoelec[5].

En la comunicación en referencia, Arguello informó a Hernández, la concesión de la prórroga, la cual se extendía hasta el 30 de diciembre de 2018, plazo en el cual la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) debía llevar a cabo los ajustes que se encontraban pendiente para mejorar la ejecución del proyecto y asegurar el desarrollo del programa de fabricación e instalación.
Esta tarea encomendada por el BID a Corpoelec debía realizarse cumpliendo con los siguientes objetivos:
1) Firmar el Addendum o contrato complementario respectivo para ajustar el programa de ejecución y los aspectos financieros del contrato con la firma contratista.
2) Finalizar las pruebas de laboratorio del modelo 2 de turbina.
3) Cumplir con los siguientes hitos de avance de la obra: a) rehabilitación completa de la compuerta de la primera unidad; b) recepción en el sitio del proyecto de los equipos electromecánicos de la primera unidad; c) avance en el montaje de la primera unidad.
Se advierte que solamente cuando se hubieren cumplido estos objetivos a satisfacción del BID, se podían evaluar una nueva solicitud de prórroga que permitiera completar la rehabilitación de las seis unidades de generación.
Marlene Arguello, igualmente manifestó la preocupación del Banco Interamericano de Desarrollo por la falta de solución del pago pendiente al contratista relacionado con la factura por concepto de la fabricación de tres turbinas por el valor de USD 6.715.957.
Para el BID resultaba incomprensible como Corpoelec no había hecho dicho pago a pesar de contaba con los recursos desde febrero de 2016 y, a pesar de ello, el referido pago se encontraba pendiente desde mayo del mismo año (2016). En tal sentido, Arguello solicitó la intervención de Raquel Hernández para que dicha situación fuera solventada a la mayor brevedad.
Al respecto, habíamos dicho en la anterior entrega, que otras fuentes de información nos habían referido que el proyecto estaba paralizado debido a la deuda con la empresa china, dado que los recursos estaban represados en el Banco Central de Venezuela y al hecho de que el estado venezolano mantenía con el BID deudas que habían obligado a la institución financiera a detener el pago de los compromisos relacionados al contrato de modernización del Guri[6].


[1] Venezuela Política. “La corrupción en Corpoelec obstaculiza desembolsos del BID para atender crisis eléctrica”. 5 de octubre de 2018. https://maibortpetit.blogspot.com/2018/10/bid-cauteloso-para-otorgar-recursos.html

[2] Dongfang Electric Machinery Co. Ltd. http://spanish.dfem.com.cn/

[3] Corpoelec. “Proceso de licitación para la modernización de las unidades de Guri culminó satisfactoriamente”. 14 de agosto de 2014. http://www.corpoelec.gob.ve/noticias/proceso-de-licitaci%C3%B3n-para-la-modernizaci%C3%B3n-de-las-unidades-de-guri-culmin%C3%B3-satisfactoriame

[4] Ordem engenheiros. “Apoyo técnico para el proyecto de rehabilitación de las unidades 1 a 6 de la Casa de Máquinas I de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar (Guri)”. http://www.ordemengenheiros.pt/fotos/editor2/areainternacional/apoyo_tecnico_para_proyecto_rehabilitacion_central_hidroelectrica_simon_bolivar_venezuela.pdf

[5] Corpoelec. Modernización Guri del 1 a 6. http://www.corpoelec.gob.ve/modernizaci%C3%B3n-guri-del-1-6

[6] Venezuela Política. “Se necesitan 1.000 millones de euros en inversión para el mantenimiento del parque generador eléctrico venezolano”. 4 de octubre de 2018. https://maibortpetit.blogspot.com/2018/10/mantenimiento-del-parque-generador.html

domingo, 2 de diciembre de 2018

Juicio del Chapo Guzmán revela cómo el negocio de la droga no puede funcionar sin sobornos a funcionarios públicos

Uno de los elementos que se han encargado de dejar claro los testigos que han testificado en el juicio de Joaquín "El Chapo" Guzmán ha sido la vinculación y estrecha dependencia del negocio de los carteles de la droga con la política. 

Hasta ahora los tres cooperantes del gobierno de Estados Unidos en este caso, Jesús "el Rey" Zambada, Miguel Ángel Martínez Martínez "el Gordo" y  Juan Carlos Ramírez Abadía "Chupeta" han sostenido que durante el tiempo que participaron en la actividad criminal pagaron millones de dólares a funcionarios de gobierno de México y Colombia para poder realizar con éxitos sus actividades.

El pago de sobornos iba desde millones de dólares a funcionarios de seguridad de alto rango de los gobierno de Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador cuando este era alcalde de Ciudad de México, hasta vigilantes de las cárceles donde el Chapo estuvo preso, destacando a uno que el Rey Zambada dijo había comprado a por unos $ 300,000 al mes, para que Guzman contara con un escolta policial tras haber escapado de prisión.


Zambada dijo que el secretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Felipe Calderón (2006-2012), Genaro García Luna había recibido millones de dólares en sobornos para que protegiera a Guzmán, a sus drogas y al cártel.

Asimismo sostuvo que habían pagado coimas a un exfuncionario de la secretaría de Seguridad Pública de Ciudad de México durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador (2000-2005) de nombre Gabriel Regino.

Por su parte  Miguel Ángel Martínez Martínez, compadre del Chapo Guzmán, dijo en su testimonio que las cárceles de Mexico tenían funcionarios que prestaban sus servicios a los cárteles, inclusive dijo que cuando fue a visitar con Guzmán a uno de los grandes jefe del cártel Juan José Esparragoza alias "el Azul" en la prisión había unas fiestas donde los funcionarios servían como staff y que inclusive  en la cena de aquella noche "Había música en vivo y tenían todo lo que quisieras comer. Whisky, cognac, cerveza" y que además un menú donde los comensales podían elegir entre langosta y solomillo y faisán.

El último testigo que ha pasado por el estrado, Juan Carlos Ramírez Abadía "Chupeta" sostuvo que sin corrupción política no podían operar los carteles y que su organización criminal Cártel del Norte Del Valle tenía en su estructura un fuerte de corrupción que se encargaba de pagar sobornos a políticos y policías. Dijo que el Cártel de Sinaloa también tenía una estructura similar lo que permitía que los cargamentos y las personas de las organización gozaran de seguridad y protección.

Explosivas revelaciones se esperan durante la cuarta semana del juicio del 'Chapo' Guzmán

El segundo día del  testimonio del ex narcotraficante colombiano, Juan Carlos Ramírez Abadía, alias "Chupeta", previsto para el lunes 3 de diciembre, ha generado grandes expectativas entre los que realizan la cobertura del juicio de Joaquín Guzmán Loera que tiene lugar en la Corte del Distrito Este de Nueva York. En su primera aparición ante el jurado fue sorprende. El jurado quedó atónito ante la presencia del hombre que se cambió por completo los rasgos de su cara para no ser advertido por las autoridades de Brasil y Colombia, y quien usó pasaportes falsos con diversas identidades y cédulas de identidad venezolanas (documentos emitidos por el gobierno de Hugo Chávez) para iniciar una "nueva vida" en Sao Paolo desde donde manejó su imperio de drogas y de violencia.  

 "Chupeta" llegó el jueves 29 de noviembre al tribunal ataviado de una gruesa chaqueta de invierno negra, guantes de lana y unos jeans. De verbo directo, y sin tapizas de ninguna naturaleza, el hombre de 55 años dijo ante el jurado que reconocía a Guzmán, a quien identificó frente al jurado, y admitió que trabajó en asociación con el Chapo por unos 18 años, y que el acusado le había prestado uno de los servicios más rápidos para el traslado de la droga desde México a Estados Unidos de una manera rápida y segura, lo que lo diferencio de los otros traficantes mexicanos.
Cuando el juez de la causa, Brian Cogan anunció al testigo de la fiscalía, Ramírez Abadía dijo que tenía ciertos problemas médicos y que necesitaban hacer unos arreglos en la sala para lo cual sacó al jurado unos cinco minutos. Cuando  "Chupeta" entró se escuchó un silencio sepulcral y se notó un cierto espanto en las caras de los presentes. Guzmán se quedó mirándolo acucioso y sin que probablemente pudiera reconocer su aspecto, puesto que el narco colombiano se hizo cirugías en el rostro que cambiaron por completo su apariencia y no sólo eso. Las fotos que se dieron a conocer tras su captura el 9 de agosto de 2007, no tienen similitud con el rostro mostrado en noviembre de  2018, que refleja un cambio radical en las facciones, en los pómulos y en los ojos del sentenciado y otrora poderoso capo de la droga.

Ramírez Abadía dijo que su Cartel del Valle del Norte traficó unos 400,000 kilos de cocaína hacia los Estados Unidos durante sus dos décadas con la organización. Y aseguró que el cartel mexicano que lideraba Guzmán fue el que más contrabandeó su cocaína a  Estados Unidos.

En las primeras dos horas y media de testimonio Ramírez Abadía contó los pormenores de los negocios de droga hechos desde 1988 hasta su captura en 2007. Una larga historia de criminalidad que sacó a flote la estrategia usada por los carteles para escabullirse de las autoridades antinarcóticos y lograr con éxito mover miles de toneladas de cocaína desde Colombia a México y desde allí a Estados Unidos a través de la extensa frontera entre los dos países. También reveló los procesos de producción, los secretos para lograr una cocaína de óptima calidad que se distinguiera entre los adictos al producto en Los Angeles, Nueva York, Chicago, Miami y otras urbes cuyos habitantes se deleitan por el consumo de la variedad de productos alucinógenos que con tanto profesionalismo producen las organizaciones criminales suramericanas y mexicanas.

Antes del testimonio de  "Chupeta" habían estado en el estrado dos oficiales de la marina norteamericana y el agente de la DEA, Scott Schoonover quienes había participaron (en diversos roles) en varias incautaciones de cocaína ocurrida en embarcaciones en el océano pacifico.

Uno de los momentos claves de la audiencia fue cuando Schoonover sacó una bolsa pesada contenida de kilos de cocaína que sonó cuando golpeaba la mesa de la fiscalía. La droga formaba parte de una operación de incautación de las autoridades de Estados Unidos.


El crimen y la corrupción en el cartel de Ramírez, como el de Guzman, también involucraron el asesinato. Ramírez admitió haber ordenado el asesinato de unas 150 personas, incluidos los estadounidenses, y dijo que él personalmente disparó y mató a alguien.

Ramírez está detenido en los Estados Unidos por cargos de narcotráfico. Como parte de su acuerdo de extradición con Brasil, donde fue capturado por primera vez, no deberá cumplir más de 30 años de prisión. Sólo podrá librarse de 5 años si los fiscales quedan satisfechos luego de su testificación.

Este lunes Ramírez Abadía seguirá con sus revelaciones y se espera que las mismas incluyan el reconocimiento de la cocaína que el agente Schoonover puso a ante los ojos del jurado, la cual tiene la marca Xtra, que en un principio no fue nombrada por el testigo, aunque este dijo que eran tantas las marcas que le ponía a su cocaína para evitar que el cartel Del Valle del Norte fuera identificado en caso de incautaciones, que no se podría acordar de todas.

Derecho a réplica de Simeón García: No es cierto que haya defraudado al estado venezolano a través de Cadivi

La siguiente exposición es el derecho a réplica de Simeón García, propietario de las aerolíneas Aserca, Santa Bárbara Airlines, LTA y PAWA, ante una publicación aparecida en estas páginas relacionada a la existencia de un supuesto esquema de corrupción que le habría permitido al susodicho y sus empresas presuntamente defraudar millones de dólares a través del sistema de control de cambio imperante en Venezuela, un hecho que García niega rotundamente, sirviendo este espacio para argumentar su posición.

Fieles a la ética y totalmente apegados a la línea de conducta que a lo largo de los años ha caracterizado el ejercicio del periodismo que hemos desempeñado, cedemos nuestras páginas a Simeón García, aludido junto a sus empresas —Aserca, Santa Bárbara Airlines, LTA y PAWA— en la nota publicada el 28 de noviembre de 2018 con el título: “Simeón García señalado por defraudar a Cadivi y acusado por lavado de dinero en República Dominicana”[1].

Inicia García su argumentación negando contundentemente haber estructurado el “refinado esquema de corrupción” que se señala a la referida información, el cual estaría supuestamente dirigido a defraudar al Estado venezolano a través del sistema de control de cambio imperante en el país, valiéndose para ello de la Comisión Nacional de Administración de Divisas, Cadivi.

Subraya que sus empresas “existen y están legalmente constituidas en cada uno de los países [donde operan] y la mayoría, [fueron] fundadas antes de que existiera CADIVI”.

En tal sentido, hace referencia en primer lugar a Alpha Turbine Aviation Technology LLC, compañía que en la nota periodística del 28 de noviembre se indica —de acuerdo a información recibida en nuestra mesa de redacción acompañada de una serie de documentos y soportes— que prestaba  servicios de reparación a las turbinas de las aeronaves de Aserca, facturando dichos trabajos con un supuesto sobreprecio que permitía al empresario hacerse de elevados beneficios al solicitar estos recursos a Cadivi.

Simeón García nos hace llegar fotografías de Alpha Turbine Aviation Technology LLC y sus diversas instalaciones, como una manera de comprobar que se trata de una firma seria y con trayectoria en el mercado aeronáutico, que para nada puede considerarse como improvisada o como una compañía de maletín o fachada.

Empresa debidamente certificada

Del mismo modo, Simeón García presenta una serie de certificados que comprueban y avalan la seriedad de la empresa por él argumentada, con lo cual dejó sentado que Alpha es una compañía con el aval necesario para realizar los trabajos que le ordenaba la aerolínea Aserca y todas aquellas que requirieran de sus servicios.

Entre estos documentos presentados por García tenemos, en primer lugar, la certificación de la Federal Aviation Administration (FAA):


Asimismo, la certificación de la European Aviation Safety Agency (EASA):


La certificación del Instituto Nacional de Aviation Civil (INAC) venezolano

La certificación del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC)

Certificación por parte de la FAA del Test Cell

La certificación y correlación del fabricante de motores Pratt & Whitney

También la certificación de calidad ISO900


Y, finalmente, el manual de calidad que rige el taller de Alpha Turbine Aviation Technology LLC

Alpha cumple con las leyes y es una empresa con trayectoria

Del mismo modo, Simeón García asegura que la referida empresa ha cumplido con toda la estricta normativa exigida por legislación de los Estados Unidos para poder operar.

Destaca que entre estas leyes, Alpha cumple cabalmente con lo establecido en las normas anticorrupción que prohíben expresamente el pago de comisiones y gratificaciones.

Otro aspecto destacado por García es que esta empresa opera y está en funcionamiento desde el año 1997, cuando llevaba por nombre Jet Trust, denominación que cambió en 2004 a como ahora se le conoce, a saber, Alpha Turbine Aviation Technology LLC.

Del mismo modo deja sentado que para las autoridades aeronáuticas venezolanas no es un secreto que Alpha Turbine Aviation Technology LLC es una empresa de su propiedad, destacando que la compañía “existe mucho antes de Cadivi y no fue creada para establecer un esquema de corrupción”.

Sobre Aserca Airlines

De inmediato, Simeón García pasa a hacer referencia a su otra empresa aludida en la nota periodística, Aserca Airlines, a la cual describe como una línea aérea fundada en el año 1968 que fue adquirida por su familia en 1988, iniciando sus actividades bajo esta egida en 1992, específicamente el 14 de septiembre cuando se llevaron a cabo los primeros vuelos con aviones jet.

Refiere que, como en el caso anterior, Aserca existe mucho antes de la Recadi, la OTAC y Cadivi, un hecho que a su modo de ver evidencia que es falsa la presunción de que fue constituida para montar cualquier esquema de corrupción.

“Desde su nacimiento, nos tocó sortear diferentes crisis, de las cuales, afortunadamente salimos airosos, hasta el punto de que a la fecha del cierre de sus operaciones (26 años) mantuvo un impecable récord de operación y seguridad (sin ninguna pérdida de vida) bajo una misma gerencia; llegando a tener una flota de veintidós aviones MD, llevando a cabo 120 vuelos diarios nacionales y 12 internacionales, para un total de 3.960 vuelos mensuales y aproximadamente 47.520 vuelos anuales. En términos técnicos, y para hacernos una idea, el efectuar 47.520 vuelos anuales requirieron el equivalente a 13,5 motores por año, sin tomar en cuenta la remoción de algunos, producto de factores no asociados al desgaste natural del motor y casos fortuitos como, por ejemplo: ingesta de pájaros, piedras, y otros objetos que pueden encontrarse en las rampas y pistas de los aeropuertos en Venezuela”, explica el empresario.

Con relación al presunto procedimiento fraudulento

Acto seguido, Simeón García pasa a hacer referencia a las facturas publicadas en la nota y que, supuestamente, reflejarían los sobreprecios que las fuentes informativas denuncian.

Indica que luego de analizarlos en profundidad y detalle, no logra encontrar el acto doloso que se presume en la información.

Puntualiza en el ejemplo citado en la nota referido a la WO (Orden de trabajo) N° 1103, “donde se afirma que el monto de las piezas y materiales utilizados en la reparación se realizó por USD 293.491,01 (lo cual es correcto) y se facturó en USD 776.731,01 (lo cual también es correcto). Lo que no es ni acertado ni apropiado asumir que en esa operación hubo un sobreprecio o un beneficio a fin de obtener divisas. Para mayor información y a los efectos de completar su análisis, se debió tomar en consideración otros rubros —que están por cierto en el mismo cuadro— que afectan el precio final de la reparación”.

Estos rubros son, según destaca García, la labor (mano de obra), la cual está asociada a esa WO por un monto de USD 118.567,95.

Igualmente los gastos generales por USD 48.186,00, el combustible del Test Cell por USD 4.500,00, requiriéndose aproximadamente 1.800 galones.

A esto —prosigue— deben agregarse los costos asociados, por lo que el presunto sobreprecio no era más que otros costos que tienen que ver con partes y materiales (USD 293.491,01), labor (USD 118.567,95), gastos generales (USD 48.186,00), combustible del Test Cell (USD 4.500,00), para un total de gastos asociados a la reparación —siguiendo con el mismo ejemplo— de USD 464.744,96.

Refiere que al incluir otros costos relacionados “se puede determinar que la utilidad bruta de esta reparación (USD 776.731,01 menos USD 464.744,96) fue de USD 311.986,05, lo cual representa una ganancia bruta de 40,17 por ciento.

Pero García no concluye allí su análisis y aclara que sobre esta utilidad bruta es necesario restar otros costos contables no asociados a la reparación —depreciación de instalaciones, maquinarias y equipos; costos financieros por la morosidad en el pago de Cadivi; seguros; nómina administrativa; alquileres; otros gastos administrativos; otros impuestos, nacionales, estatales y municipales; Impuesto sobre la renta (39%)— que terminan reduciendo la utilidad a 15 por ciento sobre la cual hay que pagar el ISLR.

“En adición a lo anterior, es importante señalar que utilizando el mismo cuadro podremos apreciar que hay otras reparaciones (WO 1087), en las cuales la empresa pierde dinero”.

Precisa que para el año 2014, las reparaciones como la encomendada a Alpha Turbine Tecnology LLC por Aserca, podían con facilidad costar entre uno o dos millones de dólares, dependiendo de la condición de los LLP (Limited Life Parts) de la turbina.

Labor de altos costos, precisión y calidad

Simeón García asegura que Alpha, con el objetivo de ahorrarle gastos a Aserca, negoció un Flat Rate (Tasa Fija) para la revisión (Overhould) de los motores de USD 450.000 por concepto de mano de obra, consumibles (tornillería, empaques, químicos), pruebas no destructivas, balanceo, limpieza de toda la totalidad de las partes, e inspección de partes y otros gastos administrativos.

Puntualiza ante la presunción de que esta cifra pudiera parecer exagerada, que un motor de este tipo “puede llegar a emplear, entre su desarme, inspección, pruebas no destructivas (a cada componente) y balanceo (de cada componente) hasta tres mil horas (3.000) hombre de diferentes niveles profesionales y técnicos. También se requiere de una póliza de responsabilidad, como se desprende de los documentos anexos. Además, la compañía tiene una estructura de costos y responsabilidades que no se reflejan en los cuadros presentados”.

Informa, además, que Alpha Turbine Tecnology LLC fue inspeccionada por el Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos  (IRS) de 2011 a 2014, no habiendo encontrado este organismo ninguna irregularidad en su forma de contabilizar las operaciones.

Simeón García advierte la importancia de revisar los costos de los motores, partes y consumibles de las aerolíneas para la fecha aludida en el trabajo periodístico, asegurando que con relación a otras líneas aéreas venezolanas que operan con el mismo modelo de avión, Aserca Airlines refleja el más bajo del mercado, como también lo hace con respecto a partes y consumibles de mantenimiento.

Igualmente, García insta a investigar el índice de fallas de motores en la flota de aviones MD, lo que permitiría certificar que Aserca Airlines presenta el nivel de falla más bajo de todas las aerolíneas que operan en Venezuela, lo cual es un indicativo de la calidad de los trabajos realizados por Alpha Turbine Tecnology LLC.

Otro aspecto destacado por el empresario, es el relacionado a la remoción de motores antes de culminar la vida útil, indicando que Aserca Airlines es la que tiene el índice más bajo, lo que lo lleva a concluir que la calidad de componentes usados en los motores de la aerolínea de su propiedad son de un estándar de calidad óptima.

Hace referencia a la relación hora-vuelo en Venezuela, la cual se establece en 0,75 horas por vuelo. Explica que el vuelo más corto es el Caracas-Valencia (CCS-VLN) que tiene una duración de 15 minutos, mientras el más largo de Caracas a San Antonio (CCS-SVZ) que es de 61 minutos. Refiere entonces que, en perspectiva, un motor en un vuelo CCS-VLN sufre más desgaste que un vuelo (Caracas-Miami (CCS-MIA).

El caso PAWA

Simeón García pasa a hacer referencia al segundo tópico tratado en la nota periodística y que hace mención a las averiguaciones que de su persona y empresas se sigue en República Dominicana por estar presuntamente incurso en operaciones de fraude fiscal, lavado de activos, conspiración para fraude y corrupción, según lo dio a conocer una nota de Primicias 24 publicada el 8 de mayo de 2018.

Estima que la noticia del citado portal es contradictoria y especulativa y, por ello, decidió no contestarla en su momento.

Narra que “PAWA Dominicana fue una empresa que comenzó sus operaciones en Agosto de 2015 luego de una exhaustiva planificación y plan de negocios que proyectaba estar en equilibrio tras dos años de operaciones”.

Se remite a los huracanes Irma y María que afectaron el área del Caribe a finales de 2017, eventos naturales estos que afectaron especialmente las islas de San Martin, Antigua, Puerto Rico y otras y que obligaron al cese de operaciones en muchos aeropuertos de estos países durante 105 días.

“Este suceso natural fue la causa de la suspensión de la mayoría de nuestros destinos. Aparte de esto, la compañía efectuó una cantidad notable de vuelos humanitarios (puede constatarlo en noticias de prensa) con el objetivo de rescatar ciudadanos dominicanos durante todo el mes de octubre en operativos especiales. Durante estos 90 días, PAWA dominicana fue sometida a pérdidas producto de la suspensión obligada —causa de fuerza mayor— de vuelos a estas islas. A pesar de nuestra solicitud al Estado Dominicano para que nos auxiliaran, lamentablemente esa ayuda nunca se materializó. Lo que si se realizó fue la cobranza compulsiva [de impuestos] que llegó a paralizar las operaciones de la aerolínea el 26 de enero de 2018”.

Manifestó que las autoridades de República Dominicana no apreciaron el significado de lo que significa una aerolínea bandera para un país, ni el “beneficio geopolítico que le otorgaba tener la aerolínea de mayor conectividad, para proyectar el crecimiento macro-económico que podía aportarle a la Republica Dominicana y a nuestra representada”.

Alude a estas circunstancias y cobro compulsivo de impuestos sin tomar en cuenta para nada el desastre natural de que fue víctima un emprendimiento como PAWA y “solo toman como relato la cancelación de impuestos generados que había bajo las circunstancias del desastre natural, que pudieran haber sido tratados de otra manera y solo observaron como única manera de cobrar, la de suspender las operaciones por 90 días. Lo cual para cualquier aerolínea naciendo es un tiro de gracia, decretando su muerte”.

Estas —según manifiesta García— fueron las razones que llevaron a que “la gerencia de la empresa se acogiera al régimen de restructuración llamado la ley 141-15 en protección de sus acreedores y accionistas. Los activos de PAWA Dominicana fueron saqueados con subterfugios legales y nunca le permitieron preservar sus activos en el aeropuerto. Su hangar fue saqueado, aun encontrándose dentro de zonas altamente custodiadas, como se evidencia en pruebas consignadas en el tribunal que lleva la causa. Habiendo causas abiertas, que, el tema de lavado de activos, la misma nota que hace referencia, no existen pruebas para pedir una investigación”.

Indica que aun cuando en las causas ventiladas en tribunales y organismos de investigación el resultado se resume en sentencias absolutorias o condenatorias, pareciera que la publicación del portal informativo usado por nosotros como referencia de los hechos que enfrenta García y sus empresas en República Dominicana, se da “por descontado la culpabilidad, sin profundizar en el hecho”.

“En nuestro caso, tenemos 30 años de experiencia y ejercicio en la aviación comercial. No somos advenedizos como empresarios que, como todos hemos tenido aciertos y desaciertos, hemos confiado e invertido en Venezuela, nuestro país, soñando cada día con tener un mejor terruño, pero llega el punto donde la responsabilidad moral y ética no le permiten a la gerencia de las dos aerolíneas venezolanas continuar sus operaciones. Las gerencias decidieron suspender sus operaciones ante la imposibilidad de operar sin poder mantener los estándares de seguridad y calidad”.

Finalmente, Simeón García ratificó que “nunca he tenido contratos del gobierno. Ninguna empresa donde hemos sido relacionados ha tenido negocios con el gobierno. No he sido importador de ningún producto. Mi trayectoria en los últimos treinta años ha sido en negocios lícitos, regulados, y transparentes, siempre relacionados a la actividad aeronáutica. Los reveces han sido muchos, los aciertos también, como cualquier empresario que corre riesgos, sueña e inventa”.

De este modo, manifestamos el deseo de haber dado cumplimiento a nuestro deber al haber dado a conocer a la colectividad la posición de Simeón García con respecto a la publicación que hace alusión a su persona y empresas.